
La PAVF celebró el pasado sábado 27 Noviembre, la cena que conmemoraba su segundo año de vida. Durante la cena, se obsequió a cada peñista con un carnet de socio personalizado. Como ya es tradición, hubo discurso por parte de uno de nuestros peñistas. Este año corrió a cargo de Antonio Fernández.
Además, en la cena estuvo como invitado el jugador del Linares Deportivo, Javi Quesada, como ganador del I Trofeo Peña Azulilla Valgas Fresa que se concede al mejor jugador nacido o criado futbolístimanente en Linares.
DISCURSO CENA PAVF 27-11-10
Nunca es fácil cuando uno tiene que dar un discurso, bien por timidez o por no tener un buen don de palabra, pero se hace mucho más difícil cuando tu antecesor te puso el listón bien alto. Empezaré diciendo que “me llena de orgullo y satisfacción” poder estar con vosotros, con mis amigos, disfrutando de una de esas noches de la que seguro estaremos hablando el resto del año.
En mi casa nunca hubo afición por el fútbol, pero sí me enseñó mucho mi abuelo Miguel, con quien veía los fines de semana al Madrid, y con quien durante los largos veranos en El Centenillo veíamos aburridísimos partidos de pretemporada. De mi abuelo y de mis tíos saqué mi lado más madridista. Pero hoy, algunos años después, puedo decir con mucho orgullo que me la soplan el Madrid, el Barça y todo el fútbol de primera. YO SOY DEL LINARES. Quizá la genética tenga algo que ver, y es que mi abuelo Antonio, a quien no conocí, fue un azulillo más, linarense hasta la médula, y abonado del Club Deportivo Linares.
Tengo un vago recuerdo de mi primera tarde en Linarejos. Corría el año 1992, los primeros años de vida del sucesor del Linares Club de Fútbol, y un amigo de mis padres, Juan Gea, quien posteriormente fue directivo en la etapa de los Pacos, me llevó a ver a quien más tarde se convertiría en mi gran pasión.
Tras aquella primera ocasión, continué asistiendo a Linarejos con más o menos regularidad, hasta que llegaron las fases de ascenso contra el Moralo, el Conquense o el Recreativo de Huelva. Qué buenos recuerdos me traen aquellas tardes, con mi amigo Rubén el de Torres. Estoy seguro de que en aquellos partidos, con Linarejos a reventar, se forjaron grandes aficionados, como es mi caso.
Recuerdo perfectamente aquel verano del 2002, partido en el Viejo Colombino, jugándonos el tan ansiado ascenso a Segunda B. No viajé a Huelva porque estaba en época de exámenes en la Universidad, y preparando un examen estaba yo en la sala de estudios de Peritos, con mi camiseta azul marca Rasán, cuando alcé la vista y vi que había quedado sólo con mis libros; busque el reloj y solo quedaban unos minutos para que el balón echara a rodar. Salí corriendo hacia mi casa y recuerdo como atravesando el casco antiguo, a través de las ventanas salía la voz de Félix Martínez. Por fin llegué a casa, me senté nervioso, y me temblaron las piernas cuando pitaron penalti a favor del Recre. Tras el pitido del cabestro de turno, no supe realmente lo que había sucedido hasta que Félix logró tranquilizarse y explicarlo todo…
Vaya rato oiga, pero lo habíamos conseguido, estábamos en Segunda B y mi corazón era ya un poquito más azul. La noche fue tremenda, con baño incluido en la fuente de la paloma y cánticos de: El año que viene Linares Real Jaén! Por allí ya bailoteaba conmigo mi compañero de clase David Román.
Un año después de marché a Sevilla, 3 años de exilio, pero pregonando el linarensismo y el amor al gachi sobre todas las cosas. Bien claro se quedó entre mis compañeros de clase y trabajo que Linares no es Jaén, y que lo peor que te puede pasar en la vida es ser un lagarto.
Durante esos años, tuve la enorme suerte de convivir con alguien a quien considero un gran amigo, Fernando Moreno. Él me descubrió aquel primer espacio azulillo en la red, el foro de aupa Linares, y meses después apareció el foro oficial del club. Ahí se empezaron a forjar muy buenas amistades, y esta cena es fruto de ello.
Una de las anécdotas que Fernan recordará conmigo será aquella noche que tras bailoteos varios y algún que otro combinado refrescado con menestra por la falta de hielos, acabamos asomados al balcón con el himno del glorioso a todo volumen, lanzando papel higiénico por la ventana y recitando aquella alineación que tantas alegrías nos dio, empezando con Oscar Benito bajo palos y terminando con el eterno debate entre Monchistas y Bordistas. (yo siempre fui fan del cabeza). O como viendo un Sevilla Atlético – Linares, Fernan le gritó a Sergio Beatro que levantara el balón al sacar el córner, y a continuación Chico marcara de cabeza.
Volviendo la vista atrás, nunca me olvidaré de esa primera quedada forera en Écija, de esa presentación de los videos de play off de Andrés en el Passarela, de la noche en la puerta de Linarejos a la espera de la llamada de Chico desde Madrid, del viaje a Badalona, de la mariscada en Ferrol, de Zapata cantando el colorines en Zamora o de los Lari-colis del Lillo durante el camino, de los viajes a Extremadura con el coche de Paco, del 0-1 de Fede en la Victoria (cuando todavía tenía luz), de las pancartas en Marbella (y del clavazo que nos metieron con el solomillo), del viaje con el Chino a San Fernando para ver ganar a un moribundo Linares superando más que al San Fernando al diluvio universal, de cómo me pasée con Forza por el césped del Romano Pepe Fouto sin que nadie nos dijera nada, de las pintadas de Milo en Linarejos, de los carnavales de Cádiz con las azulillas, de las regoles por calle Julio Burell con un balón de casa Juanito o salir del parking de Santa Margarita con los pantalones por las rodillas…. 1001 anécdotas que siempre tendremos en el recuerdo.
Y tras todas esas anécdotas, nos echamos para adelante y creamos la peña, la peña Valgas Fresa, que con solo 2 años de vida es todo un referente no sólo para los aficionados al fútbol, sino para toda la ciudad.
Dos años desde que firmamos estatutos en aquella primera cena, no estábamos ni la mitad de los que estamos ahora, pero bien avenidos por aquella quiniela de 14 que fue la más triste de la historia del fútbol nacional. 5.000 euros por cabeza, decía uno, otros 3.000, los menos se conformaban con 500… y por poco y llegamos a los 100 euros. Vaya unos ruinas.
Empezamos con una pancarta en Linarejos, después nuestro cartelito para el autobús, polos, llaveros, incluso Mendoza se atrevió a escribirnos el himno, el “Somos valgasfreseros”. Ayudamos en medida de nuestras posibilidades al difunto Club Deportivo Linares, recibimos con los brazos abiertos a su sucesor y esta temporada podemos sacar pecho y decir bien alto que siendo la peña más joven de la ciudad, patrocinamos al Linares Deportivo.
Pero para mi, el paso más importante, seguro mucho antes de lo que la mayoría esperábamos, fue el adquirir el local. Ese local que ha hecho que por fin tengamos nuestro lugar de reuniendas y aperitivos. Ese local que nos hará pasar más tiempo juntos y que hará que sigamos apoyando a nuestros colores. Porque si bien la peña principalmente es un grupo de amigos, nunca hemos de olvidar quien nos ha unido: el Linares.
Ya somos 50 peñistas, no todos nos conocemos como nos gustaría, pero poco a poco seremos una gran familia y seguiremos creciendo. Ojalá pronto volvamos a tener entre nosotros a quienes la crisis económica o la puta justicia han impedido que nos acompañen hoy.
También quiero agradecer la presencia de Javi Quesada como ganador del I Trofeo Valgas Fresa al mejor jugador de la pasada temporada. Enhorabuena Javi, eres un claro ejemplo de que en Linares hay jugadores con mucha calidad, que están dispuestos a dejarlo todo y regresar a casa para levantar al equipo de sus amores, ojalá puedas acompañarnos muchos años más. Nuestro trofeo no es más que la continuación que el club ha hecho en sus estatutos: un club hecho para los linarenses y formado por linarenses. Esta nueva filosofía de club no será entendida por muchos, y seguramente un día llegarán las prisas por alcanzar cada vez objetivos mayores, os pido que el día de mañana, vosotros que sufristeis conmigo la dureza de una desaparición, nos acordemos de qué errores nos llevaron a desaparecer. Primero fue el Club de Fútbol, después el Club Deportivo, pero os aseguro que el Linares deportivo ha aprendido de esos errores del pasado y sabe cuál es la fórmula del éxito, con un ingrediente básico: Linares, Linares y Linares. Y lo digo bien alto: LINARES, porque a mi, como le pasa a Revilla con Cantabria, Linares me pone.
Con plantillas formadas por Linarenses, y directivos como Peri (gracias por acompañarnos), como Antonio Huertas o Antonio Zapata estoy seguro que pronto conseguiremos situar a nuestro equipo donde se merece. Es un orgullo tremendo formar parte de esta aventura.
No puedo ni quiero dejar pasar la oportunidad de acordarme de la persona que junto al Linares ocupa mi corazón. Inma, más que mi novia, mi amiga. Gracias por todo lo que me has dado en estos años, por entenderme, por ser mi apoyo, gracias por todo lo que me tienes que aguantar. Gracias por ser como eres.
No os aburro más, que disfrutéis de la noche, que el 2011 nos traiga la felicidad que nos merecemos, y como ya dijo nuestro presidente hace justo un año: QUE VIVA LA MADRE QUE NOS PARIÓ.
Antonio Fernández Quero
Además, en la cena estuvo como invitado el jugador del Linares Deportivo, Javi Quesada, como ganador del I Trofeo Peña Azulilla Valgas Fresa que se concede al mejor jugador nacido o criado futbolístimanente en Linares.
DISCURSO CENA PAVF 27-11-10
Nunca es fácil cuando uno tiene que dar un discurso, bien por timidez o por no tener un buen don de palabra, pero se hace mucho más difícil cuando tu antecesor te puso el listón bien alto. Empezaré diciendo que “me llena de orgullo y satisfacción” poder estar con vosotros, con mis amigos, disfrutando de una de esas noches de la que seguro estaremos hablando el resto del año.
En mi casa nunca hubo afición por el fútbol, pero sí me enseñó mucho mi abuelo Miguel, con quien veía los fines de semana al Madrid, y con quien durante los largos veranos en El Centenillo veíamos aburridísimos partidos de pretemporada. De mi abuelo y de mis tíos saqué mi lado más madridista. Pero hoy, algunos años después, puedo decir con mucho orgullo que me la soplan el Madrid, el Barça y todo el fútbol de primera. YO SOY DEL LINARES. Quizá la genética tenga algo que ver, y es que mi abuelo Antonio, a quien no conocí, fue un azulillo más, linarense hasta la médula, y abonado del Club Deportivo Linares.
Tengo un vago recuerdo de mi primera tarde en Linarejos. Corría el año 1992, los primeros años de vida del sucesor del Linares Club de Fútbol, y un amigo de mis padres, Juan Gea, quien posteriormente fue directivo en la etapa de los Pacos, me llevó a ver a quien más tarde se convertiría en mi gran pasión.
Tras aquella primera ocasión, continué asistiendo a Linarejos con más o menos regularidad, hasta que llegaron las fases de ascenso contra el Moralo, el Conquense o el Recreativo de Huelva. Qué buenos recuerdos me traen aquellas tardes, con mi amigo Rubén el de Torres. Estoy seguro de que en aquellos partidos, con Linarejos a reventar, se forjaron grandes aficionados, como es mi caso.
Recuerdo perfectamente aquel verano del 2002, partido en el Viejo Colombino, jugándonos el tan ansiado ascenso a Segunda B. No viajé a Huelva porque estaba en época de exámenes en la Universidad, y preparando un examen estaba yo en la sala de estudios de Peritos, con mi camiseta azul marca Rasán, cuando alcé la vista y vi que había quedado sólo con mis libros; busque el reloj y solo quedaban unos minutos para que el balón echara a rodar. Salí corriendo hacia mi casa y recuerdo como atravesando el casco antiguo, a través de las ventanas salía la voz de Félix Martínez. Por fin llegué a casa, me senté nervioso, y me temblaron las piernas cuando pitaron penalti a favor del Recre. Tras el pitido del cabestro de turno, no supe realmente lo que había sucedido hasta que Félix logró tranquilizarse y explicarlo todo…
Vaya rato oiga, pero lo habíamos conseguido, estábamos en Segunda B y mi corazón era ya un poquito más azul. La noche fue tremenda, con baño incluido en la fuente de la paloma y cánticos de: El año que viene Linares Real Jaén! Por allí ya bailoteaba conmigo mi compañero de clase David Román.
Un año después de marché a Sevilla, 3 años de exilio, pero pregonando el linarensismo y el amor al gachi sobre todas las cosas. Bien claro se quedó entre mis compañeros de clase y trabajo que Linares no es Jaén, y que lo peor que te puede pasar en la vida es ser un lagarto.
Durante esos años, tuve la enorme suerte de convivir con alguien a quien considero un gran amigo, Fernando Moreno. Él me descubrió aquel primer espacio azulillo en la red, el foro de aupa Linares, y meses después apareció el foro oficial del club. Ahí se empezaron a forjar muy buenas amistades, y esta cena es fruto de ello.
Una de las anécdotas que Fernan recordará conmigo será aquella noche que tras bailoteos varios y algún que otro combinado refrescado con menestra por la falta de hielos, acabamos asomados al balcón con el himno del glorioso a todo volumen, lanzando papel higiénico por la ventana y recitando aquella alineación que tantas alegrías nos dio, empezando con Oscar Benito bajo palos y terminando con el eterno debate entre Monchistas y Bordistas. (yo siempre fui fan del cabeza). O como viendo un Sevilla Atlético – Linares, Fernan le gritó a Sergio Beatro que levantara el balón al sacar el córner, y a continuación Chico marcara de cabeza.
Volviendo la vista atrás, nunca me olvidaré de esa primera quedada forera en Écija, de esa presentación de los videos de play off de Andrés en el Passarela, de la noche en la puerta de Linarejos a la espera de la llamada de Chico desde Madrid, del viaje a Badalona, de la mariscada en Ferrol, de Zapata cantando el colorines en Zamora o de los Lari-colis del Lillo durante el camino, de los viajes a Extremadura con el coche de Paco, del 0-1 de Fede en la Victoria (cuando todavía tenía luz), de las pancartas en Marbella (y del clavazo que nos metieron con el solomillo), del viaje con el Chino a San Fernando para ver ganar a un moribundo Linares superando más que al San Fernando al diluvio universal, de cómo me pasée con Forza por el césped del Romano Pepe Fouto sin que nadie nos dijera nada, de las pintadas de Milo en Linarejos, de los carnavales de Cádiz con las azulillas, de las regoles por calle Julio Burell con un balón de casa Juanito o salir del parking de Santa Margarita con los pantalones por las rodillas…. 1001 anécdotas que siempre tendremos en el recuerdo.
Y tras todas esas anécdotas, nos echamos para adelante y creamos la peña, la peña Valgas Fresa, que con solo 2 años de vida es todo un referente no sólo para los aficionados al fútbol, sino para toda la ciudad.
Dos años desde que firmamos estatutos en aquella primera cena, no estábamos ni la mitad de los que estamos ahora, pero bien avenidos por aquella quiniela de 14 que fue la más triste de la historia del fútbol nacional. 5.000 euros por cabeza, decía uno, otros 3.000, los menos se conformaban con 500… y por poco y llegamos a los 100 euros. Vaya unos ruinas.
Empezamos con una pancarta en Linarejos, después nuestro cartelito para el autobús, polos, llaveros, incluso Mendoza se atrevió a escribirnos el himno, el “Somos valgasfreseros”. Ayudamos en medida de nuestras posibilidades al difunto Club Deportivo Linares, recibimos con los brazos abiertos a su sucesor y esta temporada podemos sacar pecho y decir bien alto que siendo la peña más joven de la ciudad, patrocinamos al Linares Deportivo.
Pero para mi, el paso más importante, seguro mucho antes de lo que la mayoría esperábamos, fue el adquirir el local. Ese local que ha hecho que por fin tengamos nuestro lugar de reuniendas y aperitivos. Ese local que nos hará pasar más tiempo juntos y que hará que sigamos apoyando a nuestros colores. Porque si bien la peña principalmente es un grupo de amigos, nunca hemos de olvidar quien nos ha unido: el Linares.
Ya somos 50 peñistas, no todos nos conocemos como nos gustaría, pero poco a poco seremos una gran familia y seguiremos creciendo. Ojalá pronto volvamos a tener entre nosotros a quienes la crisis económica o la puta justicia han impedido que nos acompañen hoy.
También quiero agradecer la presencia de Javi Quesada como ganador del I Trofeo Valgas Fresa al mejor jugador de la pasada temporada. Enhorabuena Javi, eres un claro ejemplo de que en Linares hay jugadores con mucha calidad, que están dispuestos a dejarlo todo y regresar a casa para levantar al equipo de sus amores, ojalá puedas acompañarnos muchos años más. Nuestro trofeo no es más que la continuación que el club ha hecho en sus estatutos: un club hecho para los linarenses y formado por linarenses. Esta nueva filosofía de club no será entendida por muchos, y seguramente un día llegarán las prisas por alcanzar cada vez objetivos mayores, os pido que el día de mañana, vosotros que sufristeis conmigo la dureza de una desaparición, nos acordemos de qué errores nos llevaron a desaparecer. Primero fue el Club de Fútbol, después el Club Deportivo, pero os aseguro que el Linares deportivo ha aprendido de esos errores del pasado y sabe cuál es la fórmula del éxito, con un ingrediente básico: Linares, Linares y Linares. Y lo digo bien alto: LINARES, porque a mi, como le pasa a Revilla con Cantabria, Linares me pone.
Con plantillas formadas por Linarenses, y directivos como Peri (gracias por acompañarnos), como Antonio Huertas o Antonio Zapata estoy seguro que pronto conseguiremos situar a nuestro equipo donde se merece. Es un orgullo tremendo formar parte de esta aventura.
No puedo ni quiero dejar pasar la oportunidad de acordarme de la persona que junto al Linares ocupa mi corazón. Inma, más que mi novia, mi amiga. Gracias por todo lo que me has dado en estos años, por entenderme, por ser mi apoyo, gracias por todo lo que me tienes que aguantar. Gracias por ser como eres.
No os aburro más, que disfrutéis de la noche, que el 2011 nos traiga la felicidad que nos merecemos, y como ya dijo nuestro presidente hace justo un año: QUE VIVA LA MADRE QUE NOS PARIÓ.
Antonio Fernández Quero
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