
El derbi del futuro volvió a ser azulillo y por segundo año consecutivo la Copa Subdelegado se fue a tierras mineras. El 19 de julio de Bailén se convirtió en Linarejos en todos los sentidos, cerca de mil linarenses celebraron el triunfo de su equipo ante la amargura de un centenar de hinchas blancos.
Éstos vieron como hasta el último momento tuvieron la posibilidad de darle la vuelta a un partido que el conjunto de Torres podía haber finiquitado en la primera parte.
REAL JAÉN CF 'B' 0
LINARES DEPORTIVO 1
Un periodo para cada equipo. La primera mitad fue del Linares con ocasiones claras desde el arranque, la primera de Corpas que se encontró con el defensa Pedrito para mandar a córner un disparo que olía a gol. Poco después llegaba un centro de Miguel Ángel y cabezazo por encima del larguero de Ángel, que en la siguiente acción le puso un pase de la muerte a Fran Carles, que mandó el balón fuera ajustado al palo.
Se veía el claro dominio linarense y la impotencia de los jóvenes de Lasarte para pasar de un centro del campo con Vicente como mariscal, Chico y Cristóbal impecables por aire y tierra. En este primer periodo el mejor jugador jienense era el meta Manu, que al borde de la media hora le sacó un mano a mano a Corpas y poco después repelió con una prodigiosa estirada un lanzamiento de falta de Chico que iba a media altura.
En la enésima de los azulillos, Fran Carles encontró el hueco entre los centrales blancos para meterle el pase en profundidad a Ángel y el delantero cruzaba perfectamente el balón para ponerlo en el palo contrario de Manu y hacer el 0-1. Un tanto merecido y que hizo reaccionar al Jaén B antes del descanso, pisando por primera vez el área de Óscar Benito pero sin excesivo peligro. Sólo Montiel en el 45 pudo encarar al meta minero, que resolvió el mano a mano con acierto.
En la segunda mitad salió el Real Jaén B volcado, con Sergi de refresco, e hizo recular a un Linares que cayó preso de las lesiones. En los cinco primeros minutos se retiraron con molestias Corpas, Ángel y Rubio, por lo que Torres apostó por partir el equipo y aguantar al rival mientras Ortega y Navarro, frescos, quedaban descolgados para buscarse la vida.
El balón era del Jaén, pero los de Lasarte no tenían claridad en ataque y la muralla del Linares parecía insalvable, algunos acercamientos a balón parado e intentos sin fortuna desde lejos. Los azulillos estaban haciendo un formidable trabajo de desgaste para asfixiar al Jaén B y en ataque se limitaban a las contras, como en un latigazo lejano de Quesada que Manu envió a córner.
La ocasión más clara para empatar la tuvieron los blancos en el 61, cuando Grego se metió hasta la cocina y obligó a Óscar a intervenir por bajo, en el rechace a puerta casi vacía Toni estrelló su disparo en el defensa Miguel Ángel. Ante el juego espeso de los jóvenes jienenses, era Grego el hombre más activo en ataque, desde la frontal probó fortuna y mandó el balón lamiendo el palo. Los minutos pasaban y empezaron a recurrir al balón largo, pero ahí el potencial aéreo del Linares se imponía.
Cuando parecía que no habría más sorpresas, un último empujón de cada equipo pudo cambiar las tornas. En el 90 Adri obligó a Óscar Benito a despejar de puños un buen lanzamiento de falta y ya en el descuento pudo llegar el 0-2 si Manu no hubiese estado tan acertado en un mano a mano con Ortega, el posterior rechace llegó a Quesada y Toni estuvo providencial bajo palos para sacar el gol.
No había tiempo para más. Con el pitido final los azulillos se hicieron una piña en el centro del campo y fueron recorriendo las tres gradas colmadas de aficionados linarenses, antes de subir a recoger el trofeo los capitanes Óscar Benito y Quesada, de manos del Subdelegado del Gobierno de Jaén.
Texto: Web A bokaos









